Cómo mejorar la letra de niños y niñas: lo que dicen los estudios
En un estudio con 169 niños y niñas de 7 a 8 años, el 37 % tenía una letra clasificada como disgráfica en la primera prueba. Al repetirla en el mismo curso escolar, eran el 17 %. En otro grupo de un curso más, el 6 %. Si te preguntas cómo mejorar la letra de un niño, esa es la primera noticia: a esta edad la letra cambia mucho y muy deprisa. Aquí tienes lo que dicen los estudios, con sus límites, y qué puedes cambiar en casa.

Este artículo se basa en estudios publicados que hemos leído en su fuente original. Los tienes numerados al final, con su enlace. Cuando un estudio tiene límites importantes (pocas personas, adultos en lugar de niños y niñas, otro país), te lo decimos en el mismo párrafo.
Entre los 7 y los 9 años, la letra cambia mucho
El dato de la entradilla sale de un estudio de Países Bajos.[1] Sus autores midieron la letra con una prueba estandarizada dos veces en el mismo curso escolar. Participaron 169 niños y niñas de segundo curso (7 a 8 años) y 70 de tercero (8 a 9 años). En segundo, el porcentaje con letra disgráfica bajó del 37 % al 17 % dentro del mismo curso. En tercero se quedó en el 6 % en las dos pruebas. Los niños y niñas que empezaron con la letra peor también siguieron mejorando.
La conclusión de los autores es prudente: antes de hablar de un problema, la letra tiene que ser disgráfica de forma constante, no en una sola prueba. El estudio también recuerda que, según cómo se mida, otras investigaciones dan cifras de entre el 5 % y el 33 %.
Límite: el grupo de tercero eran otros niños y niñas, y menos. Es un estudio de un país con otro sistema escolar, así que las cifras sirven para entender la tendencia, no para comparar a tu hijo o tu hija con un porcentaje.
Una señal para vigilar en casa: que deje de querer escribir
Una revisión de 2020 para pediatras recoge que entre el 10 % y el 30 % de niños y niñas tiene dificultades para escribir, aunque la cifra depende de cómo se defina la dificultad.[2] Las señales cambian con la edad: en Infantil cita agarrar el lápiz o sentarse de forma incómoda, cansarse enseguida y evitar las tareas de escribir y dibujar; en Primaria, una letra muy difícil de leer o que mezcle letra ligada y de imprenta.
Una letra fea a los 8 años es frecuente. Lo que conviene vigilar en casa (orientación práctica) es que cada vez escriba menos y con prisa para terminar cuanto antes, porque así practica menos justo cuando más lo necesita.
Qué ayuda: escribir letras de verdad, con regularidad
Un metaanálisis de 2016 reunió los estudios sobre enseñanza de la letra desde infantil hasta secundaria.[3] Enseñar la letra de forma explícita mejoró la legibilidad (tamaño del efecto 0,59) y la rapidez (0,63), efectos moderados. Los ejercicios de motricidad por sí solos, sin escribir letras, apenas tuvieron efecto (0,10 en legibilidad y −0,07 en rapidez).
Una revisión sistemática de 11 estudios con niños y niñas con dificultades de escritura llegó a una conclusión parecida.[4] Las intervenciones que no incluían practicar la escritura, y las de menos de 20 sesiones, no funcionaron.
Para casa, esto se traduce en dos cosas. Lo que hay que practicar son letras y palabras. Los laberintos y otros ejercicios de motricidad pueden ser un juego más, pero no sustituyen a escribir. Y hace falta tiempo: a cinco días por semana, 20 sesiones son cuatro semanas.
El agarre del lápiz: si funciona, mejor no cambiarlo
A muchas familias les preocupa que su hijo o su hija no sujete el lápiz «como se enseña», con tres dedos (la pinza o trípode dinámico). Un estudio canadiense con 120 alumnos y alumnas de cuarto curso comparó cuatro formas habituales de agarre durante una copia de 10 minutos.[5] Las cuatro dieron la misma rapidez y la misma legibilidad, y los autores cuestionan que haya que imponer una sola.
Límite: el estudio compara cuatro agarres frecuentes. Si el agarre es muy distinto, si le duele la mano o si aprieta tanto que se cansa enseguida, coméntalo con su tutor o tutora.
Copiar sin modelo debajo hace trabajar más que repasar
En un estudio de EE. UU. con 15 niños y niñas de 4 a 5 años que todavía no leían, se enseñaron letras de tres maneras: escribiéndolas a mano, escribiéndolas con teclado o repasándolas sobre un trazo.[6] Después, al ver letras dentro de un escáner, las zonas del cerebro que luego se usan para leer solo se activaron con las letras que habían escrito a mano. No pasó con las tecleadas ni con las repasadas.
Límite: son 15 niños y niñas, más pequeños que la edad de este artículo, y se midió actividad cerebral, no si la letra mejoró. Aun así, invita a no quedarse en el repaso. Repasar ayuda a aprender la forma de la letra. El paso que más hace trabajar es escribirla después sin nada debajo.
Lo que todavía no está claro: mano frente a teclado
Habrás leído que escribir a mano «es mejor para el cerebro». La evidencia existe, pero es más pequeña de lo que parece en los titulares:
- En un experimento noruego con 36 mujeres adultas, las palabras escritas a mano se recordaron mejor después que las escritas con teclado. Al reconocerlas en una lista, en cambio, no hubo diferencia.[7]
- Un estudio noruego con 36 estudiantes de universidad registró la actividad cerebral con 256 sensores. Al escribir a mano, las conexiones entre zonas del cerebro eran más amplias que al teclear.[8]
- La misma revista publicó un comentario crítico sobre ese estudio.[9] Señalan que no midió si se aprendía más, que fue con personas adultas en un laboratorio y que se tecleaba con un solo dedo. El propio comentario reconoce que hay estudios que relacionan la escritura a mano con reconocer mejor las letras y recordar mejor las palabras.
Lo prudente es esto: escribir a mano tiene buenos motivos para seguir en casa y en el colegio, sobre todo mientras se aprenden las letras. Pero no hay estudios que digan que teclear perjudique la letra o el aprendizaje de tu hijo o tu hija.
Cuatro cambios en casa
Donde no hay cita, son orientaciones prácticas, sin un estudio propio que las mida.
- Pregunta en el colegio qué letra usan. El Real Decreto que fija las enseñanzas mínimas de Primaria en España no menciona la caligrafía ni un tipo de letra concreto. En escritura habla de las «convenciones del código escrito» y la ortografía.[10] Antes de practicar en casa, conviene saber si en su clase usan letra ligada o letra de imprenta, para no practicar una distinta.
- Sesiones cortas y frecuentes, escribiendo letras. Los estudios no fijan cuántos minutos, pero sí que hace falta escribir de verdad y durante bastantes sesiones.[3][4] Diez minutos varios días por semana es una forma sencilla de llegar a esas 20 sesiones.
- Escribir algo que quiera contar. Una nota para la nevera, el resultado del partido o una curiosidad para la cena. Si lo que escribe le interesa, es más fácil que practique sin que haya que insistir.
- Comentar lo que salió bien. En vez de señalar todas las letras torcidas, elige con tu hijo o tu hija las tres mejores de la página. Está pensado para evitar la señal de la que hablábamos: que deje de querer escribir.
Cómo está hecho Caligrafía Futbolera
No hay estudios sobre nuestro cuaderno, así que no te vamos a prometer que mejore la letra. Lo que sí podemos contarte es cómo está hecho, para que veas si encaja con lo anterior.
El libro tiene 80 curiosidades reales del fútbol, masculino y femenino, en 89 páginas.[11] Su contraportada explica la mecánica: «Cada página funciona igual: se lee la frase, se repasa por encima de los puntos, se copia en las líneas vacías».[12] La letra es ligada y las líneas siguen la pauta Montessori. En el centro de cada página hay un dibujo para colorear y, por el camino, aparecen cinco sopas de letras.
Una de sus páginas, que puedes ver en la ficha del libro, dice así:
«Cuando golpeas el balón con la parte de fuera del pie, la pelota empieza a girar sola. Ese giro es el que la hace curvarse en el aire, y los científicos lo llaman efecto Magnus.»
Así puedes usar esa página en casa:
- Leer: tu hijo o tu hija lee la frase en voz alta. Así sabe qué va a escribir y por qué tiene gracia.
- Repasar: repasa las líneas de puntos sin prisa. Aquí aprende la forma y la unión de las letras.
- Copiar: escribe la frase en las líneas vacías. Es el paso que más se parece a lo que midió el estudio.[6] Si quiere un reto, puede tapar el modelo con una hoja y escribir de memoria la segunda mitad.
- Contar: en la cena, cuenta el efecto Magnus a quien no lo sepa. Así, lo que ha escrito le sirve para algo esa misma noche.
Una advertencia: el cuaderno usa letra ligada. Si en su colegio enseñan letra de imprenta, pregunta antes a su tutor o tutora si les parece bien que practique la ligada en casa.
Nota de lengua
El Diccionario de la lengua española da dos acepciones de «caligrafía». La primera es el «arte de escribir con letra bella y correctamente formada, según diferentes estilos». La segunda es el «conjunto de rasgos que caracterizan la escritura de una persona, de un documento, etc.».[13] Cuando hablamos de mejorar la caligrafía de un niño o una niña, casi siempre pensamos en la segunda: una letra que se entienda y que no cueste, más que una letra bonita.
Cuándo consultar
Según el estudio de la entradilla, solo tiene sentido hablar de un problema si la dificultad se mantiene en el tiempo.[1] Habla con su tutor o tutora, y después con su pediatra, si a partir de tercero de Primaria notas que:
- su letra sigue siendo muy difícil de leer, para ti y para su docente, durante meses;[2]
- escribir le cansa o le duele la mano;
- cada vez evita más escribir.
La revisión para pediatras recoge medidas de apoyo como lápices más gruesos con adaptador o papel con líneas en relieve,[2] pero decidir cuáles hacen falta corresponde a profesionales.
Un experimento para esta noche
Dura diez minutos y no hace falta comprar nada:
- Pide a tu hijo o tu hija que copie una frase corta sobre algo que le guste: el resultado de un partido, un dato de un animal o una frase de su libro favorito.
- Mientras escribe, no corrijas nada.
- Al terminar, elige con tu hijo o tu hija las tres letras que mejor le han salido y rodéalas con un círculo.
- Pregúntale cuál le ha costado más. Esa es la letra para practicar mañana, cinco veces, dentro de una palabra.
Guarda la hoja. Dentro de un mes, repite la misma frase y ponlas una al lado de la otra.
Referencias
- Overvelde, A. y Hulstijn, W. (2011). Handwriting development in grade 2 and grade 3 primary school children with normal, at risk, or dysgraphic characteristics. Research in Developmental Disabilities, 32(2), 540-548. doi:10.1016/j.ridd.2010.12.027
- Chung, P. J., Patel, D. R. y Nizami, I. (2020). Disorder of written expression and dysgraphia: definition, diagnosis, and management. Translational Pediatrics, 9(Supl. 1), S46-S54. doi:10.21037/tp.2019.11.01
- Santangelo, T. y Graham, S. (2016). A comprehensive meta-analysis of handwriting instruction. Educational Psychology Review, 28(2), 225-265. doi:10.1007/s10648-015-9335-1
- Hoy, M. M. P., Egan, M. Y. y Feder, K. P. (2011). A systematic review of interventions to improve handwriting. Canadian Journal of Occupational Therapy, 78(1), 13-25. doi:10.2182/cjot.2011.78.1.3
- Schwellnus, H., Carnahan, H., Kushki, A., Polatajko, H., Missiuna, C. y Chau, T. (2012). Effect of pencil grasp on the speed and legibility of handwriting after a 10-minute copy task in Grade 4 children. Australian Occupational Therapy Journal, 59(3), 180-187. doi:10.1111/j.1440-1630.2012.01014.x
- James, K. H. y Engelhardt, L. (2012). The effects of handwriting experience on functional brain development in pre-literate children. Trends in Neuroscience and Education, 1(1), 32-42. doi:10.1016/j.tine.2012.08.001
- Mangen, A., Anda, L. G., Oxborough, G. H. y Brønnick, K. (2015). Handwriting versus keyboard writing: effect on word recall. Journal of Writing Research, 7(2), 227-247. doi:10.17239/jowr-2015.07.02.1
- Van der Weel, F. R. y Van der Meer, A. L. H. (2024). Handwriting but not typewriting leads to widespread brain connectivity: a high-density EEG study with implications for the classroom. Frontiers in Psychology, 14, 1219945. doi:10.3389/fpsyg.2023.1219945
- Pinet, S. y Longcamp, M. (2025). Commentary: Handwriting but not typewriting leads to widespread brain connectivity: a high-density EEG study with implications for the classroom. Frontiers in Psychology, 15, 1517235. doi:10.3389/fpsyg.2024.1517235
- Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria. BOE núm. 52, de 2 de marzo de 2022. BOE-A-2022-3296
- Caligrafía Futbolera, ficha en Amazon.es (89 páginas, ISBN 978-84-19517-40-1). Consultada el 28 de octubre de 2026.
- Caligrafía Futbolera, texto de la contraportada (imagen de la ficha en Amazon.es). Consultada el 28 de octubre de 2026.
- Real Academia Española y ASALE. «Caligrafía». Diccionario de la lengua española, 23.ª ed. (versión 23.8.1 en línea). dle.rae.es/caligrafía. Consultado el 28 de octubre de 2026.
Texto: equipo editorial de EditorialPoint22. ¿Ideas o dudas? Escríbenos a info@editorialpoint22.com.